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Mi historia · seis capítulos

El punto de partida
no define el final.

Cómo llegué hasta acá, en seis capítulos. Es lo mismo que conté en La Nación, Clarín, TN y CNN Radio, completo y en mis palabras.

HOY
Cinco empresas y +350 clientes en Point Web
01
CAPÍTULO 01

De dónde vengo

Empecé a consumir a los 13. Repetí dos veces el secundario y perdí el hilo de todo lo demás bastante antes de darme cuenta.

A los 20 tuve un accidente de tránsito y terminé cinco días en terapia intensiva. Ese fue el primer aviso, aunque todavía no lo escuché.

02
CAPÍTULO 02

El punto de quiebre

A los 25 estaba viviendo en la calle. Dormía debajo de una autopista, sin trabajo y sin nada alrededor.

Una de esas noches entendí una cosa muy simple: la realidad iba a seguir estando ahí cuando se me pasara el efecto. Que no había manera de esquivarla. Con mi familia al lado, después de un año de tratamiento, empecé a reconstruir.

Hace más de cuatro años que estoy limpio.

03
CAPÍTULO 03

La primera venta

Le pedí a mi viejo que me imprimiera libros de programación. Después vinieron los tutoriales de YouTube, y una notebook prestada.

Mi primera vidriera fue un flyer hecho en Canva publicado en Facebook. Ofrecía páginas web que todavía no sabía hacer. Vendí la primera, aprendí a construirla mirando videos, y la entregué.

Ese método —vender, aprender, cumplir— es el mismo que sigo usando hoy en las cinco compañías.

Vender, aprender, cumplir.

04
CAPÍTULO 04

Construir Point Web

De esa primera venta salió Point Web: una agencia de marketing digital y diseño web que hoy atiende a más de 350 clientes activos, con equipo propio y partnerships oficiales con Google y Meta.

En el camino aprendí que un negocio no se sostiene por la idea sino por el sistema: cómo entra un cliente, cómo se entrega, cómo se cobra y cómo se queda. Todo lo demás es ruido.

En la oficina de Point Web · Foto: La Nación
05
CAPÍTULO 05

Las otras compañías

Sobre esa base fueron apareciendo las otras cuatro: Mundo Steam, el Centro Terapéutico Baradero, Vértice Code y Doux.

Ninguna arrancó con capital. Todas arrancaron igual: vendiendo algo antes de tenerlo construido, y usando esa primera venta para financiar lo que venía.

06
CAPÍTULO 06

Hoy, y por qué enseño

La calle me enseñó a entender a las personas. Hoy mi vida tiene otro sentido: ayudar y generar oportunidades de trabajo.

Por eso enseño. Porque el sistema que usé no tiene nada de mágico —es ejecutable, se puede repetir y no necesita plata para arrancar— y porque me importa que quede claro: el punto de partida no define el final.

LO QUE APRENDÍ

«El sistema que usé no tiene nada de mágico: es ejecutable, se puede repetir y no necesita plata para arrancar.»

— Franco Bovone