Le pedí a mi viejo que me imprimiera libros de programación. Después vinieron los tutoriales de YouTube, y una notebook prestada.
Mi primera vidriera fue un flyer hecho en Canva publicado en Facebook. Ofrecía páginas web que todavía no sabía hacer. Vendí la primera, aprendí a construirla mirando videos, y la entregué.
Ese método —vender, aprender, cumplir— es el mismo que sigo usando hoy en las cinco compañías.
Vender, aprender, cumplir.